Ahí estaré
Estamos preparados para terminar con nuestros cometidos en un momento dado, eso no debería desanimarnos, no deberíamos perder la perspectiva, cegar nuestro sentimiento, imposibilitarnos de saber que lo importante no es lo que has dejado, sino lo que has vivido.
En vez de entristecerme por lo que ya no es me alegro por lo que fue.
Me alegro de haberte leído cada día, de que nuestros caminos un día se encontraran, de haber disfrutado de tu lenguaje fluido y seductor, de tu prodigiosa capacidad con las palabras, de tu habilidad expresiva, de tu refinada ironía, en definitiva... de tu impecable estilo.
Estés donde estés... siempre estaré contigo.
En mi vida cotidiana no dejo entrever los sentimientos que me atosigan, mi comportamiento ante los demás no deja descubrir lo que mi corazón siente y, a pesar de ello “ella” me preguntó. No usó las palabras pero sé que en su mirada se escondía una pregunta, aunque no necesitaba respuesta.