Sin sentido

Lo que empezó como un pequeño desvarío, acabó centrando toda mi atención. Poco a poco dejé en un segundo plano lo que estaba haciendo para centrarme en llegar al meollo de la cuestión: Analizar el sentido de la vida
Interrumpí mi análisis en el punto en que concluí que, la vida en sí era una mentira aunque, semejante idea entró en desacuerdo con la importancia que pudiera tener una mentira por si misma. Poco más tarde pensé en la gran variedad que existen; Algunas miserables, otras más útiles, unas engañosas, muchas tramadas, bastantes malignas, otras mortales y las más... imperdonables.
Tanto pensar no me ha llevado a ninguna conclusión, pero prometo retomar el tema en cuanto encuentre el sentido... a la vida, por supuesto.
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